Tus ojos, tenerlos, guardarlos, alguna tarde, yo supongo, quizás en verano...
A veces, te confieso, mirando relojes, escuchando el propio silencio, me doy cuenta que existes en lo inevitable, y cada día es un verdadero acertijo, para mí, porque no sé si estoy en lo correcto. Estas cosas, soles y penumbras, por ahora es posible que no lo entiendas, porque observo tus ojos y tu sombra, a deshoras, es verdad, compréndelo, no era mi intención, pero te quiero desde ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario