Son casi las dos de la mañana.
Y ya miré mi cuerpo entre la gente, mi débil forma de caminar .
Hoy fui perseguida o más bien me persiguierón y una extraña sensación me llena la espalda,
los demás orgános no se encuentran afectados , sólo esta mente, esta mente que me tocó lidear.
Ahora sin me la han jugado y bién.
Se han invertido los papeles , los ojos del observador, del obsesivo no son los míos.
Error, sólo fué eso desde el pricipio no debí acercarme ni buscar variantes, no debí colarme
ni debí meter los pies, tampoco lo demás.
Lo acepto, me exedí, con la búsqueda de palabras de imágenes , los elefantes sobre colinas
blancas siguen durmiendo donde los has dejado, yo ya no quiero saber si estan allí, no quiero
saber si comen bién, ni si estan de acuerdo con la altura de su colina, sólo quiero que duerman,
que duerman bien.
Si ya me dí cuenta , llegué demasiado lejos, tanto que tu ni has podido llegar, te faltan unos cuantos kilometros que ni haz de conocer, de mientras me analizan, miran desde arriba y del angulo de atrás.
Tenías razón. Lo acepto ahora me comporto de acuerdo a mi edad , de acuerdo a mi estatura.
Los elefantes sólo responden a tú nombre, los demás sólo somos observadores.
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