Vos sabías que te quería y me quisiste en silencio.
Y siempre nos quisimos por la tarde, porque llegada la mañana olvidábamos un saludo, el "¿cómo estás?, ¿qué harás hoy?", alguna cordialidad...
Nos faltaban las palabras, se nos caían de la boca antes de poder decirlas.
Y por la tarde la lluvia de besos, de caricias, complicidad, renuncias.
El ir y venir de un lado a otro con un beso tuyo pegado en los párpados, estampado en la frente. Quedarme quieta en tu mirada, escribirte un beso para recibir en tus labios la noche.
Jamás me hablaste de amor, pero lo decías todo el tiempo.
viernes, 28 de octubre de 2011
domingo, 23 de octubre de 2011
jueves, 20 de octubre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
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