lunes, 27 de septiembre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
Porté sur deux.

Pues habría que preguntar, así como en las conversaciones, las de Francés.
Asi aprendemos, al repetir, aprendemos de otra gramática, de otros sonidos,de otro tipo de labios, los labios adquieren otra forma, la lengua como que se mete un poquito para atrás.
A: De la cabeza a los pies.
C: Con todo y todo me supongo.
A: De la cabeza a los pies con todo y todo, no hay problema.
C: ja, yo tambien , hasta las camisas blancas , hasta al mirar como cambia
la luz del semáforo.
A: Claro de verde a amarillo de amarillo a verde.
C: De la cabeza a los pies.
A: Y de los pies a la cabeza.
C: Sin respuestas también.
A: En silencio, cuando no aparece , cuando juega y cuando compra cigarrillos y se
los mete en la bolsa que permanece dentro de su saco.
C: ja, !
A: Y si no espera, la vida así esta, completa y si sí espera igual la vida sigue aquí
haciéndome saber que la espera sólo cubre la parte de enmedio.
C: En dónde nos sentamos nosotros, los que no creen en la espera , y esperamos
sin creer en ella.
A: Hemos llegado a la parte de la confusión, donde la mayoria de la gente suele perderse.
C: Pues podríamos regresar a lo de los pies y la cabeza eso lo compredemos siempre, no
lo razonamos , sólo lo decimos para entenderlo y ya.
A: De la cabeza a los pies.
B: Con las camisas blancas y las lindas luces de los semáforos cambiando de color a color
del amarillo al verde del verde al.
A: brillo de los ojos que le va cambiando cada vez, porque es verdad ¿Verdad? que no es igual
cuando es el verde , o cuando el amarillo ocupa su lugar y del rojo ya ni recuerdo, ¿verdad?
B: ajá, hay un ligero cambio, que ni él ha de notar, sólo nosotros, los desesperados, los que
siempre esperamos desesperadamente.
A : Deseándole de la cabeza a los pies, insistiendo.
B: Partiéndonos en dos, para poder hablar de eso, para escuchar un poco al sentimiento.
A: De tanto nos terminamos ya, por haber dado sin saber que aún no debíamos
B: Que no estabamos completos, nos terminamos ya.
Habría que conversar sin saber Francés, con lo que se sepa , con lo se que pueda comunicar
con las manos, con un pequeño vocabulario, pero no dejar decirlo, de conversarlo, Sí utilizando
con las manos, con un pequeño vocabulario, pero no dejar decirlo, de conversarlo, Sí utilizando
la gramática , nuestra propia gramática, nuestros labios, nuestra estúpides individual
A veces con un A y un B.
A veces es sólo un A.
A veces nada.
jueves, 16 de septiembre de 2010
GAVIOTAS
Salí de trabajar como a las 9 y media , me dolían los pies a causa de la altura de las escaleras , la espalda jodida hasta las caderas y el cabello dolía un poco igual, no tenía ganas de llegar al cuarto ni explicarle a Arnulfo de mi cansacio, sólo me mira mientras hablo , mueve los bigotes y brinca hasta la estufa, tira el atole que recien acaba de hervir y no, no quería regresar en ese momento. En el trayecto me senté frente a una fuente y miré a la gente que pasaba por esas horas me dí cuenta que la vida seguía afuera mientras yo platicaba entusiasmadamente con el Arnulfo, la brisa de la fuente mojaba de poquito en poquito el cabello de una pareja que se toqueteaba enfrente de mí y lo peor es que les miraba , no por morbo simplemente me provocaba un tanto de pensamientos mirarles pues traían una alegría y unas ganas de estar ahí a esas horas que pues eran dignos de mirar pues.
Se fueron pronto, omití la posibilidad de que había sido por mi presencía si ni se dieron cuenta que yo estaba detrás ,andaban bien metidos en su rollo; de mientras unos 8 perros callejeros se juntaron en la esquina la del farol ,la luz amarilla les cubría toda la piel y a mi tambien, parecía que eramos amarillos, por un momento comencé a imaginar que eramos algo de los simpsons o una cosa así, pero me sentí muy estúpida de manera que regresé la mirada a la fuente.
El lugar ya estaba vacio, sólo los perros y yo; un silbido hizo girar mi cabeza hacia una piedra a la que no había puesto atención, encima estaba un hombre sentado de tez blanca, más bien pálida, delgado, silbando una cumbia de esas que uno conoce en el camión, me miró los pies un buen rato, para esto yo llevaba unos guaraches así que se me veían los talones y todo lo demás, podrán creer que me sonrojé , que estúpida! ja, comencé a mover un pie nerviosamente y cuando me dí un poco de cuenta ya lo tenía ahí enfrente ,entonces le ví la piel amarilla y los ojos, suspiré un poco pero no se dió cuenta, me tomo de la mano y me dijo :
- ¿Sería vos tan amable de bailar está pieza conmigo?, sólo una pieza.
por un momento me sentí como en una pelicula de esas de drama-romántico , hasta que me percaté que no había música, por tanto no había ninguna pieza, no supe que hacer así que me reí como idiota y le dije:
-Claro !
Así que comenzamos a bailar mientras los perros nos miraban extrañados , se fueron poco a poco hasta que quedamos este hombre y yo, calculo unas dos horas bailando en la nada, hasta que mis pies que ya estaban cansados me hicieron separarme de él, aunque ahora que lo reflexiono no sé si fué por casancio o por la sensación de ridiculez que me embargaba, fue entonces que me dijo:
- ¿Estas contenta?
no lo soporté y le respondí que no era una estúpida y que no sabía porque había dejado que ese jueguito llegará hasta ahí, que era una mujer de edad con ocupaciones, responsabilidades, hijos, para este momento no pude ceder en la pequeña última mentira pero al ver sus ojos de sorpresa me sentí más no sé como y mejor lo dejé así.
Es importante hacerles saber que me considero una persona correcta a la que no le gustan las mentiras ni la deshonestidad , por eso estoy en contra del matrimonio y esas cosas.
De pronto este hombre del que hablo, me besó un lunar que tengo abajo de los labios , para esto no se si lo vió, con tanta luz amarilla uno llega a perder la percepción de las cosas y suele confundirse; me gustó, la verdad me gustó el beso, su piel estaba fría llena de viento , del viento de la noche, yo le besé una de las mejillas para que viera que sí, en efecto que me había gustado aquel beso pero en mi mente no dejaban de surgir preguntas, oraciones, falsos jucios, no terminaba de comprenderme ahí a esas horas y con este hombre ya de edad por cierto.
De pronto se me despégó y se acerco a la fuente exáctamente en donde daba mas la brisa, bien vi en sus espaldas como le gustaba sentirla en el rostro , comencé a bostezar en verdad estaba muy cansada y el comenzó a silbar la misma canción de cuando le conocí, Si! yo tambien me sorprendí al darme cuenta de que ya hablaba como si lo conociera de antes, era tan ridículo y estúpido a la vez , sentía que quería irme con él, hasta pensé en abandonar al Arnulfo; sólo le había escuchado decir una frase, aparte la estructuró de una manera tan extraña que ni siquiera podría analizarle como lo suelo hacer con la demás gente;
"la demás gente", ! Por dios! ya hablaba como si fuera sin igual ,excluyendolo del mundo , por un momento en la realidad alterna( aquella en la que por lo regular vive la misma gente que en ésta, sólo que allá vuelan y todo eso) bailabamos sin música y me decía:
- Hombre! si que sabeis bailar ! ¡
¡Qué estúpida que es la imaginación a veces!
Tenía que despedirme con todo y beso en el lunar debajo del labio, seguramente Arnulfo no se había dormido y yo no quería ser la causa de su desvelo , pobre su vida es bastante desdichada de por sí , así que le dije:
- Bueno pues ya me voy, tengo que dormir.. Gracias por el baile ( la verdad es que me volví a sonrojar)
Comenzó a sonreir y me dijo ¡seguirás haciendo como que no me conoces! ¿cómo que no sabes quien soy?, nos encontramos ,otra vez así como los gatos, como las gaviotas que medio rozan el mar y emprenden el vuelo dispersas en el viento, pero siempre saben que la otra viene detrás.
Me quedé helada, y caminé sobré la acera sólamente quería irme de ese lugar, no me perseguía, no lo hizo, pero sus palabras y eso de las gaviotas seguía retumbando en mi mente una y otra vez.
Entré al cuarto y Arnulfo dormía tranquilo, puse la estación de radio donde trasmiten puro Danzón hasta el amanecer tomé una almohada y me puse a bailar, lloraba de bailar y bailaba por estúpida, nada más por eso.
Se fueron pronto, omití la posibilidad de que había sido por mi presencía si ni se dieron cuenta que yo estaba detrás ,andaban bien metidos en su rollo; de mientras unos 8 perros callejeros se juntaron en la esquina la del farol ,la luz amarilla les cubría toda la piel y a mi tambien, parecía que eramos amarillos, por un momento comencé a imaginar que eramos algo de los simpsons o una cosa así, pero me sentí muy estúpida de manera que regresé la mirada a la fuente.
El lugar ya estaba vacio, sólo los perros y yo; un silbido hizo girar mi cabeza hacia una piedra a la que no había puesto atención, encima estaba un hombre sentado de tez blanca, más bien pálida, delgado, silbando una cumbia de esas que uno conoce en el camión, me miró los pies un buen rato, para esto yo llevaba unos guaraches así que se me veían los talones y todo lo demás, podrán creer que me sonrojé , que estúpida! ja, comencé a mover un pie nerviosamente y cuando me dí un poco de cuenta ya lo tenía ahí enfrente ,entonces le ví la piel amarilla y los ojos, suspiré un poco pero no se dió cuenta, me tomo de la mano y me dijo :
- ¿Sería vos tan amable de bailar está pieza conmigo?, sólo una pieza.
por un momento me sentí como en una pelicula de esas de drama-romántico , hasta que me percaté que no había música, por tanto no había ninguna pieza, no supe que hacer así que me reí como idiota y le dije:
-Claro !
Así que comenzamos a bailar mientras los perros nos miraban extrañados , se fueron poco a poco hasta que quedamos este hombre y yo, calculo unas dos horas bailando en la nada, hasta que mis pies que ya estaban cansados me hicieron separarme de él, aunque ahora que lo reflexiono no sé si fué por casancio o por la sensación de ridiculez que me embargaba, fue entonces que me dijo:
- ¿Estas contenta?
no lo soporté y le respondí que no era una estúpida y que no sabía porque había dejado que ese jueguito llegará hasta ahí, que era una mujer de edad con ocupaciones, responsabilidades, hijos, para este momento no pude ceder en la pequeña última mentira pero al ver sus ojos de sorpresa me sentí más no sé como y mejor lo dejé así.
Es importante hacerles saber que me considero una persona correcta a la que no le gustan las mentiras ni la deshonestidad , por eso estoy en contra del matrimonio y esas cosas.
De pronto este hombre del que hablo, me besó un lunar que tengo abajo de los labios , para esto no se si lo vió, con tanta luz amarilla uno llega a perder la percepción de las cosas y suele confundirse; me gustó, la verdad me gustó el beso, su piel estaba fría llena de viento , del viento de la noche, yo le besé una de las mejillas para que viera que sí, en efecto que me había gustado aquel beso pero en mi mente no dejaban de surgir preguntas, oraciones, falsos jucios, no terminaba de comprenderme ahí a esas horas y con este hombre ya de edad por cierto.
De pronto se me despégó y se acerco a la fuente exáctamente en donde daba mas la brisa, bien vi en sus espaldas como le gustaba sentirla en el rostro , comencé a bostezar en verdad estaba muy cansada y el comenzó a silbar la misma canción de cuando le conocí, Si! yo tambien me sorprendí al darme cuenta de que ya hablaba como si lo conociera de antes, era tan ridículo y estúpido a la vez , sentía que quería irme con él, hasta pensé en abandonar al Arnulfo; sólo le había escuchado decir una frase, aparte la estructuró de una manera tan extraña que ni siquiera podría analizarle como lo suelo hacer con la demás gente;
"la demás gente", ! Por dios! ya hablaba como si fuera sin igual ,excluyendolo del mundo , por un momento en la realidad alterna( aquella en la que por lo regular vive la misma gente que en ésta, sólo que allá vuelan y todo eso) bailabamos sin música y me decía:
- Hombre! si que sabeis bailar ! ¡
¡Qué estúpida que es la imaginación a veces!
Tenía que despedirme con todo y beso en el lunar debajo del labio, seguramente Arnulfo no se había dormido y yo no quería ser la causa de su desvelo , pobre su vida es bastante desdichada de por sí , así que le dije:
- Bueno pues ya me voy, tengo que dormir.. Gracias por el baile ( la verdad es que me volví a sonrojar)
Comenzó a sonreir y me dijo ¡seguirás haciendo como que no me conoces! ¿cómo que no sabes quien soy?, nos encontramos ,otra vez así como los gatos, como las gaviotas que medio rozan el mar y emprenden el vuelo dispersas en el viento, pero siempre saben que la otra viene detrás.
Me quedé helada, y caminé sobré la acera sólamente quería irme de ese lugar, no me perseguía, no lo hizo, pero sus palabras y eso de las gaviotas seguía retumbando en mi mente una y otra vez.
Entré al cuarto y Arnulfo dormía tranquilo, puse la estación de radio donde trasmiten puro Danzón hasta el amanecer tomé una almohada y me puse a bailar, lloraba de bailar y bailaba por estúpida, nada más por eso.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Toda, completa, entera, toda.
¿Porqué habría de sentirme mal? si a mis piernas les digo que corran lo haran entusiamadas,
y si tuviera un verde campo enfrente y les dijera ¡Vamos! que el tiempo se nos acaba me seguirian hasta perdernos en el verde del horizonte.
¿Porqué habría de sentirme mal? si en aquel campo encontrara una hermosa flor amarilla dando vueltas lentamente y a mis manos les dijera que la cortaran y la llevaran a mi oreja , acomodando mi cabello de tal forma que la flor gigante siguiera dando de vueltas lo harían sin ningun remilgo
¿porqué habría se sentirme mal?
Si a mi madre le pidiera un abrazo, con ligera intensidad me tomaría de los hombros y lo haría con una ternura parecida a la de un rosa empalagoso algodón. Si le llamara por su nombre en las calles y le gritara con toda la voz que aguarda mi estómago que lo siento, que en verdad ! lo siento! me miraría y con una sonrisa me deletrearía un sí.
¿Sentirme mal? si un gato me encontrara esta noche y le contara una a una mis penas , asintiendo segura estoy que no me dejaría sola meterme al bar me acompañaría hasta el amanecer, entonces sola no estoy, no.
¿porqué me sentiría mal? si mi abuelo me levanta de la cama cada vez que ya no quiero despertar , se saca a el sol se la manga y me lo pone detrás de la ventana, para que no tenga ningun pretexto y me lave bien el cabello para comenzar el día una vez más.
¿Porqué habría de preguntarme esto una y otra vez?
jueves, 9 de septiembre de 2010
Esos seres humanos
Iba caminando, como usted podría imaginarlo, con esa sonrisa estúpida (bastante alegre) de quién mira una flor maravillosa brotando, lentamente, a través de los ojos de los hombres y mujeres. Esos seres humanos.
Qué sentimiento tan extraño, sin embargo complaciente. Puedo ver cómo crecen esos frutos tan asombrosos, esas flores extraordinarias, grandes como árboles, pesadas igual que estrellas, del color característico, ubicuo, de los abismos fugitivos e inquietantes. Entonces me repito, ellos (simples mortales) tan capaces de hacer brotar cientos de colores al abrir sus húmedos párpados, tenerlos tan cerca de sus ojos, y sin poder leerlos, mucho menos descifrarlos.
Qué angustia por aquellos (insisto), que no pueden sentir como el viento les acaricia cada poro por debajo de sus trajes, vestidos, pantalones, sobreros, zapatos, cabellos. Esos disfraces. Qué triste que no sean capaces de maravillarse (al menos un instante) por aquel color del aire, que les deja verse los rostros, sonreírse uno al otro; que les permite tocarse, darse la mano, sentir ese absurdo vértigo, producto de extraños insectos salvajes introducidos en sus estómagos vacíos. A veces hasta se creen muertos.
Y entre destellos del aire logran besarse, quedarse inmóviles, perderse, cuales estrellas dibujadas por encima de la tierra que, resignada, los sostiene.
Los he visto, y han querido huir. Corren y saltan, inútilmente. Están sujetos, amarrados en este tiempo, si supieran que podrían, fácilmente, desaparecer... si tan sólo lograran ver las flores que desde sus pupilas nacen y mueren cada efimero amanecer.
Qué rápido, corrieron demasiado, no sabían. Qué tarde, quién lo diría, yo los vi desde aquí, vi como apresuraban el paso, las horas, se empezaban a llenar sus párpados de rosas, de colores, abismos, frutas maravillosas… Ellos sin poder comprenderlo, sin saber decirlo, solamente prendiéndole fuego a los segundos, escondiéndose en sus espirales, para darse cuenta, al final, que no eran más que caracolas que pedían ser llevadas al mar, sin llorar ni reír, simplemente aceptar.
Estos seres humanos, cómo me inquietan, cómo me asombran. Cómo conmueven esta alma tan vagabunda, podré dormir ahora.
Tambien la hormigas.
Suena como a la lluvia de estas vacaciones, bajo helechos colgados de lluvia,
me suena así.
Busqué para seguirle escuchando para temblar los labios, al igual que las hojas
de los helechos que tiemblan cuando sienten la gota caer, los brazos me rodeaban
al sonido de escuchar- le, la mente descansaba al fin.
Se cumplen funciones, objetivos, días comprometidos.
Suena como a residuos de pan al hombro de una hormiga, hormiga roja,
me sabe, me suena a chocolate caliente bajo la lluvia de las vacaciones en el
patio de atrás, detrás de la lluvia el sol se convirtió en ti , sin ojos.
Sabe a tragos de lluvia verde, a cordones volando sin un orden ni alterado ni
bien determinado.
Al miercoles mal logrado.
Suena a tringulos bajo un cielo gris que retratamos sin verguenza sin pensar
en las consecuencias.
Tragos de lluvia verde tras un cristal, tras la garganta , despúes una vez más
me suena así.
Busqué para seguirle escuchando para temblar los labios, al igual que las hojas
de los helechos que tiemblan cuando sienten la gota caer, los brazos me rodeaban
al sonido de escuchar- le, la mente descansaba al fin.
Se cumplen funciones, objetivos, días comprometidos.
Suena como a residuos de pan al hombro de una hormiga, hormiga roja,
me sabe, me suena a chocolate caliente bajo la lluvia de las vacaciones en el
patio de atrás, detrás de la lluvia el sol se convirtió en ti , sin ojos.
Sabe a tragos de lluvia verde, a cordones volando sin un orden ni alterado ni
bien determinado.
Al miercoles mal logrado.
Suena a tringulos bajo un cielo gris que retratamos sin verguenza sin pensar
en las consecuencias.
Tragos de lluvia verde tras un cristal, tras la garganta , despúes una vez más
nos hemos quedado sin nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)