miércoles, 28 de julio de 2010


Cuando empiezo a sentir ese vértigo, esas ganas de salir gritando, pisar terriblemente el cielo, de reventar las palabras (hasta que caigan por tus ojos), tibiamente sentirás el mareo.
Quiero moldear esta noche, no soporto el dolor de los dedos, ya verás (ya veremos), me parece que está equivocándose su mano,debería usted saberlo.

Qué curioso, pensé que estábamos soñando... No sé si sea cierto.

jueves, 22 de julio de 2010

Si 22 de julio del 2010, Jueves. (18:11pm)

Si, bailemos bajo la lluvia con botas de esas que llegan hasta la cintura,
quitemos la sillas de enmedio, olvidèmonos del funeral.
Tòmame de la cintura llevame por todos los rincones del jardìn, hay que
pisotear el pasto, hay que pisotear nuestro dolor marchitarlo un poco.
Vamos a bailar entre las flores blancas, no tengamos miedo al abismo
ni a las costumbres, ensucièmonos en nuestro propio crimen, bailando.
Saquemos nuestro rostros a relucir sonrientes, no hay màs que temer
la vida esta siendo aqui.
Bailemos de verguenza, de resignaciòn.
Mojemos las fotografìas hasta hacerlas papel, que se nos deshagan en las manos.
Guardemos la conmociòn, la estupida lastima que nos abre un amplio vinculo
de comunicaciòn para hablar horas y horas sentados, tomando atole en vasos
tèrmicos.
Sòlo tomame de la cintura y de dolor , bailemos.

martes, 20 de julio de 2010

Tus ojos, tenerlos, guardarlos, alguna tarde, yo supongo, quizás en verano...
A veces, te confieso, mirando relojes, escuchando el propio silencio, me doy cuenta que existes en lo inevitable, y cada día es un verdadero acertijo, para mí, porque no sé si estoy en lo correcto. Estas cosas, soles y penumbras, por ahora es posible que no lo entiendas, porque observo tus ojos y tu sombra, a deshoras, es verdad, compréndelo, no era mi intención, pero te quiero desde ahora.

sábado, 10 de julio de 2010

Me gustaba creer que se podían colocar las estrellas en manos humanas, sobre todo ajenas, creí, en verdad... Pero ya me dijeron que no es posible traerlas entre los dedos todo el tiempo, hay que ponérselas, adherirlas al cuerpo, cuál segunda piel, demasiado ardorosa...

He sentido la necesidad de regalárselas a alguien, no sé a quién exactamente. Algún día, Dios quiera, podría entregarlas todas a un hombre, quizás, puede ser. He cargado con tantas desde hace varias semanas, se las he ido arrancando al universo; y viera usted cómo me cuesta robárselas sin que me vea!, mis manos ya están gastadas, pero brillan cuales luces plateadas, a veces rojas, siempre tan coloradas...

Ya quiero encontrar a alguien que sea capaz de ponérselas todas, porque se me han regado en el camino, tristemente más de un par se me ha caído, ¡oh Dios qué desperdicio!...

Pero sé que algún día, alguien ha de quererlas ...

viernes, 9 de julio de 2010


Digamos que arrastro lo normal de la decepción, mal genio, música, una que otra lagrimilla por ahí, infecto lo que toco, le miento la madre a los de la basura, en fin.

Cuando hago conciente su tranquila mirada, su paz, se me retuercen las tripas y no es literal, me dan ganas de salir corriendo y gritar ¡maldita seaaaaaaaaa!, y que la gente salga por las ventanas aplaudiendo y entre chiflidos regrese corriendo a mi casa otravez.

Lo normal de la decepción, comer mangos, odiar la pizza, caminatas extras, apreciar el oleaje de viento en el rostro y el cuello , suave de sentir agradece seguir vivo.

Borrando ilusiones, regresándolas a su lugar dandoselas a quien le toquen mi turno ha pasado ya.


Me abrazo a Rosendo en las noches, el que siempre me espera , el que siempre siempre tiene una mirada dulce para mi, le coseré el sombrero ha hecho demasiado por mí.

Esperaré la mañana, a que la decepción pase a que se me salga de la lengua de una vez, y si aún despierto con ella me la llevaré hasta donde voy, ahí junto a Rosendo.

martes, 6 de julio de 2010

Buscaba tu mano, la mía. En realidad (Cómo decirlo), estaba perdida.
Necesitaba un foco, una luz, una salida.

Dibujé gatos en las pinturas, encontré tus ojos en más de 3 páginas, entre mis notas, en los cuadros, círculos, espacios..

Pinté mi nombre sobre estas puertas, clasifiqué los colores de mil maneras, encontré simétricos los garabatos negros que dibujaron hace más de dos décadas. . .

Y sé que si te dijera las razones que traigo en mente, tú, muy sinceramente, no me comprenderías...

sábado, 3 de julio de 2010

De elefantes nunca podríamos hablar.

Son casi las dos de la mañana.
Y ya miré mi cuerpo entre la gente, mi débil forma de caminar .
Hoy fui perseguida o más bien me persiguierón y una extraña sensación me llena la espalda,
los demás orgános no se encuentran afectados , sólo esta mente, esta mente que me tocó lidear.
Ahora sin me la han jugado y bién.
Se han invertido los papeles , los ojos del observador, del obsesivo no son los míos.
Error, sólo fué eso desde el pricipio no debí acercarme ni buscar variantes, no debí colarme
ni debí meter los pies, tampoco lo demás.
Lo acepto, me exedí, con la búsqueda de palabras de imágenes , los elefantes sobre colinas
blancas siguen durmiendo donde los has dejado, yo ya no quiero saber si estan allí, no quiero
saber si comen bién, ni si estan de acuerdo con la altura de su colina, sólo quiero que duerman,
que duerman bien.
Si ya me dí cuenta , llegué demasiado lejos, tanto que tu ni has podido llegar, te faltan unos cuantos kilometros que ni haz de conocer, de mientras me analizan, miran desde arriba y del angulo de atrás.
Tenías razón. Lo acepto ahora me comporto de acuerdo a mi edad , de acuerdo a mi estatura.

Los elefantes sólo responden a tú nombre, los demás sólo somos observadores.

Asi me dices tú.


Cuando no tengas nada que hacer asomate un poquito al lago, es problable que este por allí
buscando comida para patos y a los pájaros nunca los alcanzaré eso lo sabemos de antemano,
puede ser que ande corriendo por ahí suelen decir que la esperanza muere al final. Chance.
Si es de noche, los papalotes andaran en el cielo no precisamente manipulados por mí, apenas
puedo con mis dos manos que aunque aveces deseo solo una que llegará hasta el cielo hasta las estrellas que todavía se incendían debajo de los papalotes.
Es probable que yo tampoco tenga nada que hacer y por eso haga este llamado.
Cuando ya no tengas nada y las piernas blancas , rellenas de algodón se te escapen de la visión ,
mis llantas correran a toda velocidad , que tan sólo veras el reflejo, el reflejo de la silueta, de la niña. Si los árboles se han caído no creo estar arriba , pero debe haber algo de altura cerca talvez me trepe a una nube y te eches a reir cuando veas mis pies colgar aunque robando un poco de honestidad humana desearía que te asomaras para ver si se me ven los calzones, pero no lo harás, como siempre te sentarás, esperaras a las chicas las de piernas de algodón.
Espero que ese momento en que no tengas nada que hacer llegué pronto, porque mis labores estan por llegar, y todos aquellos espacios quedaran vacios.

Yo comencé con esto porque no podía dormir y necesitaba sacar los residuos del popote,
aparte de que eran las 11:00pm.
Ya sabes, dices tú.