Según los colores del planeta tierra,
Los grados y tal vez la frecuencia, es
Oficial, el gato Augusto ha desaparecido.
Si alguien tiene información reservarla
Por su propio bien y el mío.
Se le miro salir con aquel saco negro
Y mucho frio en las dos patas de enfrente,
Su apariencia lucía extraña y claramente
Tenía miedo de que se le notara.
A veces creo que acá ya no encontraba
Nada , las cerezas se habían podrido
Junto con su color y mi extraño
Sentimiento.
Mis manos están cuarteadas y ya no
Se a quien peinar, mi cabello no
Es tan suave y delgado como el suyo,
Me aburro todas las tardes y veo
Como los enfrente desgranan maíz
Desesperadamente, pareciera que
Saben de mi pena y quieren aliviarla
Pronto .
También a veces me gusta preguntarme
Si en verdad se daba cuenta de que la
Temperatura de nuestra sangre siempre
Andaba latiendo por las mismas venas,
Aunque suelo recordar que al terminar
Este cuestionamiento, la sal que guardo
A dentro me suele brotar por todas partes
Y no tengo el valor de arrojarme al mar.
Según los colores del planeta tierra , los
Grados y tal vez la frecuencia , Augusto
Ha desaparecido. Cada que puedo me
Exprimo la esperanza me deshago hasta
De la ultima gota, para después recogerla
Con las palmas de las manos y vértela en
las cubetas , las Cubetas en donde solía
dormir Augusto.
domingo, 28 de marzo de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
Sólopensaba
Cada vez que intento hablar con la verdad, decirte esto el otro y aquello, adivinar, no logro diferenciar entre dos cosas totalmente distintas, creo que eres la excepción en casi todo, entonces me pierdo en figuraciones extravagantes donde el personaje más carismático, gracioso y sincero eres tú...
Y tus ojos una tarde me parecieron bellos, y entonces me di cuenta que una palabra tuya realmente podría cambiar mi pequeño universo, entonces volví a nadar entre el verso afligido, temiendo que esto fuera cierto, y volví la mirada a tus mares, me di cuenta que desde hace mucho les pertenezco...
Sin embargo queda muy lejano el puerto, y desde aquí puedo ver como brillan las estrellas por aquellos tus cielos, y las nubes me están seduciendo, y las olas me llevan hacia tus redes, caminos, sé que a veces no es cierto.
Sin embargo esta tarde me acerco, y no quiero decir más palabras, te digo, mejor no digas nada, no quiero, cállate, ahórrate tus ideas extrañas con un largo silencio, déjame imaginar que es usted entonces el de antes, no el de ayer, ni el de mañana, simplemente el de hace 10 semanas, 6 meses, un "años", cuando me miraba sorprendido, acurrucado en mi alma.
Así... Hoy mi alma vaga solitaria.
Cuando miraba hacia afuera, relucían las estrellas, cielo negro, abismos, una noche tan clara que parecía eterna.
No cerré la ventana, me quedé dormida de tal manera que dieron las 5 de la mañana cuando escuché la voz de mi madre, estruendosa, que me regañaba, algo así como un “por qué no cierras, alguien pudo entrar y tú sin saber nada” sonó por encima de mis sabanas, confieso que después sentí miedo, escuché como alguien se escurría por el techo, más tarde me seguía preguntando si era posible que me robaran, al menos un trozo, de mi alma ...
Es cierto, no cerré la ventana, estaba cansada, había que dormir, un cúmulo de ideas navegaban desenfrenadamente por mi cabeza, tus ojos cafés rondando nuevamente por los míos, haciéndome sentir frágil, creo que sigo teniendo miedo, no quiero aceptarlo, pero te quiero, te quiero, verdaderamente te quiero, es tarde, no puedo comprenderlo, pero sigo recordando tu cara aplastada por tus cabellos, acurrucada en la mesa, mirándome fijamente, sin saber que has descubierto tanto de mí, quiero llorar, me habría gustado decirte en ese instante todo lo que pienso de ti, es tarde…
Sigo viendo tus ojos cristalinos, quieres adivinar, no logro definirlos, sin embargo los conozco, creo que cada día un poco más, y seguimos hablando sin decir la verdad, sin decir lo que está pasando verdaderamente, lo que se nos va de las manos sin desearlo, lo que todos han podido discernir excepto nosotros, que lo hemos negado sin compasión ni remordimiento.
Quería ver tus ojos eternamente, mirándome en silencio, lejanamente, siempre dispuestos a comprenderme, es inútil gritarlo porque no podrán comprenderlo, pero realmente te quiero, y es difícil comprenderlo, no puedo hacerlo.
Y entonces cayeron las horas por encima de la ventana, y las serpentinas azules y doradas que salpicaban el negro se disolvieron en el azul claro y ese hiriente amarillo imperfecto, entonces comprendí que estaba amaneciendo, que se me escurría el tiempo, que me estoy quedando sin nada, sin tu voz, sin tus palabras, todo esto se volverá aburrido, sin sentido, sin estrellas, totalmente negro.
No cerré la ventana, me quedé dormida de tal manera que dieron las 5 de la mañana cuando escuché la voz de mi madre, estruendosa, que me regañaba, algo así como un “por qué no cierras, alguien pudo entrar y tú sin saber nada” sonó por encima de mis sabanas, confieso que después sentí miedo, escuché como alguien se escurría por el techo, más tarde me seguía preguntando si era posible que me robaran, al menos un trozo, de mi alma ...
Es cierto, no cerré la ventana, estaba cansada, había que dormir, un cúmulo de ideas navegaban desenfrenadamente por mi cabeza, tus ojos cafés rondando nuevamente por los míos, haciéndome sentir frágil, creo que sigo teniendo miedo, no quiero aceptarlo, pero te quiero, te quiero, verdaderamente te quiero, es tarde, no puedo comprenderlo, pero sigo recordando tu cara aplastada por tus cabellos, acurrucada en la mesa, mirándome fijamente, sin saber que has descubierto tanto de mí, quiero llorar, me habría gustado decirte en ese instante todo lo que pienso de ti, es tarde…
Sigo viendo tus ojos cristalinos, quieres adivinar, no logro definirlos, sin embargo los conozco, creo que cada día un poco más, y seguimos hablando sin decir la verdad, sin decir lo que está pasando verdaderamente, lo que se nos va de las manos sin desearlo, lo que todos han podido discernir excepto nosotros, que lo hemos negado sin compasión ni remordimiento.
Quería ver tus ojos eternamente, mirándome en silencio, lejanamente, siempre dispuestos a comprenderme, es inútil gritarlo porque no podrán comprenderlo, pero realmente te quiero, y es difícil comprenderlo, no puedo hacerlo.
Y entonces cayeron las horas por encima de la ventana, y las serpentinas azules y doradas que salpicaban el negro se disolvieron en el azul claro y ese hiriente amarillo imperfecto, entonces comprendí que estaba amaneciendo, que se me escurría el tiempo, que me estoy quedando sin nada, sin tu voz, sin tus palabras, todo esto se volverá aburrido, sin sentido, sin estrellas, totalmente negro.
viernes, 19 de marzo de 2010
Volviendo a la vulgaridad.
Mierda. Tanto espacio y no cabemos
Tantas palabras y no me dices nada.
Tantas ganas y tanta ropa encima,
Tanto cabello y tan pocas ideas.
Mierda. No se en donde estoy parada
Ya no mantienes la plática, te vas
Sobre el color verde , te tornas gris
Como los conejos solitarios perdidos
En los edificios. Ya no hay un rojo
Sonido , ya no hay abejas bailando
En mi estomago y oído, no me preocupo
Más por mi apariencia si no tuviera
Este rostro nunca te habría conocido
Los lunares se me hubieran derretido
Si hubiera ido a ese lugar.
Mierda. Me paso por debajo del cielo
Y los arboles de febrero, marzo me
Vuelo por enero y regreso a este
Lugar. Extrañamente siento un
Fantástico egoísmo unas ganas
De que nunca vuelvas , de quedarme
Con todo lo que hay de ti por acá,
Pero al final miro desde la tierra
Y las trenzas son mas pequeñas
Que la esperanza de volverte
A decir, de volverte a hablar, de
Volver, dejar espacios sobre
Lo que sueles decir.
Tantas palabras y no me dices nada.
Tantas ganas y tanta ropa encima,
Tanto cabello y tan pocas ideas.
Mierda. No se en donde estoy parada
Ya no mantienes la plática, te vas
Sobre el color verde , te tornas gris
Como los conejos solitarios perdidos
En los edificios. Ya no hay un rojo
Sonido , ya no hay abejas bailando
En mi estomago y oído, no me preocupo
Más por mi apariencia si no tuviera
Este rostro nunca te habría conocido
Los lunares se me hubieran derretido
Si hubiera ido a ese lugar.
Mierda. Me paso por debajo del cielo
Y los arboles de febrero, marzo me
Vuelo por enero y regreso a este
Lugar. Extrañamente siento un
Fantástico egoísmo unas ganas
De que nunca vuelvas , de quedarme
Con todo lo que hay de ti por acá,
Pero al final miro desde la tierra
Y las trenzas son mas pequeñas
Que la esperanza de volverte
A decir, de volverte a hablar, de
Volver, dejar espacios sobre
Lo que sueles decir.
jueves, 4 de marzo de 2010

Te miro y eres realmente feo.
Desde la líneas de expresión que se forman
Debajo de tus corneas hasta esas terribles manos
Que van en desproporción a todo tu cuerpo.
Te miro y eres realmente feo.
Con toda esa mirada negra, casi transparente y
Esos cabellos , esos cabellos que te rozan la frente
Intentando parecer amables terminando en las líneas
De expresión que son más horribles aún.
Te miro y eres realmente feo , con el sonido que trae
Tu caminar y el feo viento que te raspa las mejillas
Cuando sueles regalarte a la tarde común, bonita tarde.
Te miro y eres realmente feo , de esos feos que todos
Miran cuando caminan por el parque mirando los globos
Que viajan ese día al sol.
Te miro , te vuelvo a mirar y eres realmente feo , feo
Como la resignación del niño que ese día no pudo mirar
El globo que viajó al sol, feo como el destino que me espera
Mañana a las 6.
Te miro y eres realmente feo , como este momento que
No sea hace valido ante el jurado que vive dentro de mí
Que no acepta la conclusión de la realidad y me manda
A las calles a buscarte, a buscar más posibilidades
Y estoy segura que en este momento que no te veo
te me estas acabando otra vez , afeándome el sentimiento
Vendiéndolo a dos por peso.
Desde la líneas de expresión que se forman
Debajo de tus corneas hasta esas terribles manos
Que van en desproporción a todo tu cuerpo.
Te miro y eres realmente feo.
Con toda esa mirada negra, casi transparente y
Esos cabellos , esos cabellos que te rozan la frente
Intentando parecer amables terminando en las líneas
De expresión que son más horribles aún.
Te miro y eres realmente feo , con el sonido que trae
Tu caminar y el feo viento que te raspa las mejillas
Cuando sueles regalarte a la tarde común, bonita tarde.
Te miro y eres realmente feo , de esos feos que todos
Miran cuando caminan por el parque mirando los globos
Que viajan ese día al sol.
Te miro , te vuelvo a mirar y eres realmente feo , feo
Como la resignación del niño que ese día no pudo mirar
El globo que viajó al sol, feo como el destino que me espera
Mañana a las 6.
Te miro y eres realmente feo , como este momento que
No sea hace valido ante el jurado que vive dentro de mí
Que no acepta la conclusión de la realidad y me manda
A las calles a buscarte, a buscar más posibilidades
Y estoy segura que en este momento que no te veo
te me estas acabando otra vez , afeándome el sentimiento
Vendiéndolo a dos por peso.
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