jueves, 20 de mayo de 2010


Están por reventarme los oídos y varias frases
Andan en las yemas de mis manos, una vez más
Yendo de allá para acá y de aquí para allá. Tengo la
Impresión de que la sensación estaba desde ayer
Sólo que con tantas letras encima no podía detenerme
A leer el momento.
Podrá ser eso, exactamente eso. Sabía que en el momento
Que pisaras ese lugar iba a perderlo casi todo , como habla
La gente que sufre por situaciones de causa mayor.
Después del diagnostico, le doy un poco de tiempo al
Día para reflexionar sobre ello, para dar con el cabo suelto,
Abro las pupilas en tamaño grande, quiero mirar las medidas Exactas, los colores reales y aunque sé que ando cerca me
Vuelvo a disolver en la taza vacía de café.
Quisiera guardar el control, mantener la compostura así
Como hace la gente que dice sufrir por situaciones de
Causa mayor, Pero no tengo el valor me rehuso como
Las abejas que sienten ofenderse cuando les llaman avispas
Y nadie les ayuda a corregir su triste situación;
El valor de aceptar que la lluvia colgando de las palmeras
Se mira mejor cuando no apareces detrás, hasta el fondo limpiando
los restos de gotas que aún quedan en tu rostro.

miércoles, 12 de mayo de 2010

lunes, 10 de mayo de 2010

Escuchaba la voz de ella, la maestra que lleva mucho tiempo
arriba de la barca, que se conoce todo el mar de arriba abajo
que podría nadar sin siquiera tocar el agua.
Me dicen, me dice, me oye decir que en ese lugar no existe
el fin, que puedo ir por un momento al subterráneo cielo y
despúes salir, escribiendo con los pies lo que quiero que suceda
si en verdad quiero que suceda así.
Me dicen y se me oye decir que allí no puedo morir, al principio
no lo creí, pero al vivir en una escalera que cuelga del piso hacia
arriba, hacia el infinito logré desafiar lo vivído, las propias ganas
de vivir; cómo no vivirlo de verdad cuando sientes el tiempo atra-
vesado en tu columna, y el calor se te evapora por las mejillas casi
enrojeciendóte el alma, aunque allá no se le llame así.
¿cómo no estar?, como no estar con las manos endurecidas y los
ojos en el momento, con el pulso atorado en la adrenalina de no
saber que estan haciendo tus pies, mientras tus manos se lamentan
tocandote las mejillas ya casi enrojecidas.

miércoles, 5 de mayo de 2010


Habrá veces que lo recuerde, como casi siempre, y en mis ojos, un halo de su mirada existirá para decirme y recordarme lo felices que fuimos por tantos días, las maravillas, las risas y el amor que tanto nos acompaño por mañanas y noches que caminamos de un lado a otro pensando y callando, diciendo y gritando, con el corazón en la mano, que nos amabamos, y en algún momento, lo recuerdo, cúspide, nuestro amor, lo fue todo, un vivo ejemplo de Dios, de lo que soñamos y seguimos deseando... Ay amor.

Y caminar de tu brazo, bajo la lluvia, entre árboles morados, se volverá un sueño dorado, lejano, que por las noches, entre luces tenues, rojas, verdes y azul celeste, sigo deseando...
Está vez ha sido diferente la despedida, he visto tus ojos llorar, y sentí dentro de mí esa musiquita de quererte a destiempo, me resulta inevitable decirte que te quiero y tener ganas de abrazarte, darte mis manos para que en ellas recojas tus lágrimas y no llores otra vez mientras se oscurece la tarde, y quisera guardarte aquí entre mis brazos siempre para cuidarte, y sé que ya no es posible, y las risas de la gente, y sus pasos que vienen y se alejan me conmueven, en verdad amor, no te mentí cuando te dije que te voy a querer siempre, y cada vez que mire un atardecer como ese recordaré el día en que empezamos a compartir nuestra vida, y la magia volaba entre nosotros para demostrarnos mundos maravillosos que en otra vida, quizás imaginamos.
Hoy siento como me persigue tu aroma, sigue entre mis labios el sabor de tu cuello, no me permito arrepentirme de nada, simplemente quiero aprender y empezar de nuevo, sé que no será fácil caminar sin tus brazos, sin tu aliento, cara, voz, recuerdos, tu alma está iluminándome desde lejos. Y cuando me pregunto que pasará mañana, en ciertas ocasiones me es imposible no recordarte.
Y viendo la luna, en mi interior me doy cuenta que no me faltas, que te has quedado anclado en alguna parte de mi alma, entre las estrellas que me gritan a lo lejos tu nombre, y entonces me estremezco y lloro y sueño, pero sé que es lo mejor, no sé si vuelvan tus labios otros días, pero quiero volver a conocerte y entonces saber si algo mejor que esto nos espera. Cuídate y no me olvides...

martes, 4 de mayo de 2010

Andamos dispersos.
Andamos dispersos por debajo del cielo y una que otra vez
de la luna, luna gris.
Andamos dispersos como los venados y las aves en el cielo
seguidas de una rápida velocidad, velocidad inteligible al
ojo humano.
Andamos corriendo de un lado a otro en busca de un nuevo
campo, sin vacas o con ellas pareciera que da igual.
No nos encontramos ni en el aire que gente suele asegurar
que es el mismo, el mismo aire corriendo por nuestros
pequeños pulmones.
Andamos dispersos por normalidad, con las horas invertidas
si es que podriamos invertirlas , horas de tiempo invertido
y perdido en la misma voz.