Cuando intentos de palabras, las voces, no sirven para nada...
Hundida, en soledad, fría, mojada, desolada.
Cuando una tarde se vuelve tan desgraciada.
Es cierto, no sé nada ni pretendo saberlo en este momento, a veces puedo ser tan ingenua, no me doy cuenta de nada, ¿qué es la vida?, ¿ya aprendí a vivirla?, ¿en verdad se dónde estoy ahora?, ya no me importa.
A veces suelo estar rodeada de preguntas sin respuesta, mortificándome por tonterías, el miedo se apodera de mi razón, me duele el pecho, quizás el brazo izquierdo, no quiero más...
Estoy completamente aturdida, quisiera arrancar todas las aguas de mi alma; las azules y blancas gotas cristalinas que rodean mis pupilas, estoy sola y un poco harta...
En este instante, pienso, quizás sería mejor si me fuera... Tan lejos, muy lejos, huyendo... Es cierto, pero ya no me interesa lo que pueden pensar...Me suelo equivocar. Amigos míos, lo siento, una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario