Segunda opción, lograr hacer bello el desencuentro
bello cada tropiezo
cada desatino
cada suspiro desolado
Y hacer bella tu descortesía
bellas, esas lagrimas que vinieron
después.
Segunda opción, nombrar como des-palabras
a aquellos gestos que ya no dijiste, los que te
tragaste junto con el café.
Desentrañar de tu egoísmo la palabra
distracción, componer una oración en la
quepamos juntos aunados a esta última palabra.
Embellecer tu inoportuna presunción, llamarle
quizá inseguridad casual, cerrar nuestra corta
despedida, añadirle un "buenas noches"
o algo así.
Qué maravilloso, coincidir.
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