domingo, 8 de enero de 2012

Leo el libro, cambio de página, noto un severo error en la edición del mismo, sigo leyendo, me doy cuenta que ineludiblemente su recuerdo me agobia, el de él, usted, nosotros. Cómo no recordarlo?.
Entonces me pregunto a qué estuvimos jugando durante tanto tiempo?, o es acaso que ambos (víctimas de la soledad, amantes solitarios, jóvenes, estudiantes, a veces fríos, amorosos, callados, solos, abandonados), buscamos simplemente, un solaz, un momento de todo y nada, de compromiso, de libertad, olvido, compañía, paz, tiempo, caricias, besos, metáforas, moléculas, no lo sé.
Me asomo al angustioso libro de mis recuerdos, notó la severidad de mis palabras, el falso abismo que nos une, que nos separa. Nada. Cúmulos de ideas, átomos.
Entonces concluyo lo inevitable, siempre habrá algo pendiente entre nosotros, un papel, una pregunta (o la falta de su respuesta), un libro, charlas, cuadros, caricias, películas, etcétera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario