sábado, 12 de noviembre de 2011

En esta, una noche lejana y oscura (sobre todo larga), guardo mis palabras opacas en tus manos.
Es cierto, es porque hace frío, porque tengo ganas... Porque no voy a ninguna parte, y antes de abandonar este sitio he querido entregártelas.

Mis palabras, incendiándose en tus labios... Al final, siempre ajenas a nosotros.



Nos vemos en nada, solitarios, en noches frías de Noviembre, neblina cubriéndonos los ojos. Los dedos muertos sobre el papel, algún libro, quién sabe.

Todos hacen lo que quieren al final, yo también.
Escribo...



Sigo escribiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario