Me andaban diciendo anoche
Que eras como todo y todos.
Que no guardas los cigarros en
Tu cabeza y el encendedor en los
Pantalones. Te abrí la cabeza
Para verificar si aún me encontraba un cigarro,
Le hacía falta humo a mis pulmones,
Metí mis manos a tu bolsillo y me
Encontré con una servilleta y palabras
Encima de ella , palabras comunes,
Comunes como las naranjas.
Entre tanta cosa, y sabanas, mis manos
Otra vez accedieron a buscarte,
Con tanta tontería , que aún no salgo
De la sombrilla de la que milagrosamente
Solo se me ven los pies.
Los moscos andan tras mis piernas
Y los parpados traen piedras adentro
y aún así sigo por acá, sigo esperando
Como el señor y su reloj amarrado
A la muñeca izquierda, mira la hora
De diferentes formas y por dentro
Cada vez le corren cosas distintas ,
Así veo hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario